viernes, 30 de noviembre de 2007

el estado jardín.


Un artículo bastante poético sobre ese proyecto que emergió de la mente creativa de Zach Braff, llamado Garden State.


Puede haber errores, puede que sean varios. Sin embargo, la metáfora del eterno retorno y la búsqueda desenfrenada del hogar perdido nos angustian con fuerza desde el momento en que sentimos que dejamos de pertenecer a donde siempre hemos estado. Con quienes siempre hemos estado. Y todo considerando que volver atrás ha dejado de ser opción. No precisamente por negación nuestra, sino porque la vida no permite vueltas así. Avanza y no se suspende. Arrasa y no perdona. Nuestros padres se vuelven ancianos. Nosotros, dejamos de ser niños.

Pero siempre alguien nos rescata a tiempo. Al menos así lo cree Zach.

Spermio. com
Garden State: Volviendo a Casa
Por Sebas Castro

Deberían vacunarnos contra la gente inolvidable.
En el estricto sentido positivo, aquellos personajes son como una enfermedad valiosa: nos hacen reír, llorar, creer. Amar. Son tan poderosas como el peor de los virus que jamás se hayan creado o crearán. Te reaniman con una fuerza que no tienes y te hacen salir cada día a hacer tus cosas. La gente inolvidable no es perfecta; por el contrario, están llenos de defectos tan impolíticamente amigables que son trascendentales a cualquier momento. Te forman cada vez que estamos con ellos y te moldean cada vez que no. Te levantan y luego te entierran. Te hacen sentir, aunque tengan misteriosas contraindicaciones. Les digo, deberían vacunarnos.

En Garden State, la primera película de un iluminadísimo Zach Braff, confluyen varios conceptos que nos hablan de cariños y sentimientos. Por una parte, la película nos enseña el reflejo de lo que significa el hogar y las diferencias que tiene con lo que es una casa. Por el otro lado, nos muestra como la gente (inolvidable) y nosotros cambiamos. Como seguimos igual y diferentes. Y más que nada, como nos hacemos personas.

Basada levemente en las experiencias de vida de Braff (que para los despistados, es el divertido JD de Scrubs) al mudarse a Los Ángeles por su carrera y luego volver a su casa de niñez, Garden State es toda una ola de emociones diversas: Andrew Largeman ha sido medicado durante casi toda su vida por las más extrañas drogas y a modo de metáfora, la película abarca el despertar a un nuevo mundo que comienza justo en donde su realidad lo abandonó, con una búsqueda personal que solo pretende encontrar lo que alguna vez fue. Tiempo de Volver, el más que cambiado título en español, resulta por una vez bastante acertado. A los 26 años de edad, Largeman debe volver a casa ya que su madre ha fallecido. Ahí deberá enfrentarse a todos los problemas a los cuales les ha hecho el quite durante tanto tiempo y encontrarse con todos los amigos a los que alguna vez dejó.


Sólo encontrará sorpresas conociendo el futuro de su gente, o quizás, los sorprenderá a ellos. Braff no pierde tiempo alguno y entrega una sólida actuación evolutiva, tal como la película, que nos revela cosas paso por paso, como el destino del protagonista, o la simplemente maravillosa Sam, una Natalie Portman más brillante y natural que nunca que deslumbra desde su primera aparición. Incluso actuaciones pequeñas (como la del veterano Ian Holm) están tan bien escritas que aparecen lo suficiente como para dejar la huella.

Que decir del soundtrack, lejos un golpe al cerebro como no lo había en años. Zach Braff, se arma una potente combinación de temas Indie y rasgueos de guitarra fusionados con sintetizadores que elevan aún más las emociones. Grupos como The Shines, Coldplay, Travis o The Postal Service, logran un efecto al más puro estilo Paul Thomas Anderson. Mirándolo por esa ventana, Garden State mantiene un correcto paralelo con Magnolia, en muchos aspectos.

Con momentos hilarantes y conversaciones geniales, la película se apunta para el mejor estreno del año hasta ahora. Directa, sencilla y profunda, la visión de Zach Braff solo augura nuevos éxitos. Bajo el prisma de la historia, seremos una película, y todos tendremos alguna vez que darnos cuenta que es hora de volver a encontrarnos, a encontrarlos.

Una sencilla invitación a verla un día cualquiera con alguien a quien estimes.

GARDEN STATE.
Dirección y guión: Zach Braff. País: USA. Año: 2004. Duración: 109 min. Género: Comedia dramática. Interpretación: Zach Braff (Andrew Largeman), Natalie Portman (Sam), Peter Sarsgaard (Mark), Ian Holm (Gideon Largeman), Ron Leibman (Dr. Cohen), Method Man (Diego), Jean Smart (Carol), Ann Dowd (Olivia), Denis O'Hare (Albert), Geoffrey Arend (Karl Benson), Alex Burns (Dave). Producción: Pamela Abdy, Gary Gilbert, Dan Halsted y Richard Klubeck. Producción ejecutiva: Danny DeVito, Michael Shamberg y Stacey Sher. Música: Chad Fisher. Fotografía: Lawrence Sher. Montaje: Myron Kerstein. Diseño de producción: Judy Becker. Dirección artística: Laura Ballinger. Vestuario: Michael Wilkinson. Estreno en USA: 28 Julio 2004.

2 comentarios:

Pizca dijo...

me hace falta esa vacuna

pepa dijo...

Después de esta película aprendí a confiar en tu criterio de selección.

=)

...una de mis películas favoritas.
[Si tan solo el final hubiese sido en silencio o más trágico sería perfecta]

y la música notable.
yo la vería tantas veces, tantas veces como personas "estimadas" [que buen eufemismo]